{"id":9990,"date":"2025-03-20T19:06:09","date_gmt":"2025-03-20T19:06:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cdeaua.cl\/home\/?p=9990"},"modified":"2025-03-20T19:09:29","modified_gmt":"2025-03-20T19:09:29","slug":"columna-de-opinion-resiliencia-energetica-en-chile-reflexiones-tras-el-gran-apagon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdeaua.cl\/home\/columna-de-opinion-resiliencia-energetica-en-chile-reflexiones-tras-el-gran-apagon\/","title":{"rendered":"Columna de Opini\u00f3n: Resiliencia Energ\u00e9tica en Chile: Reflexiones tras el Gran Apag\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Dr. Jorge Vega, Acad\u00e9mico UA e Investigador en Ingenier\u00eda El\u00e9ctrica<\/strong> del CDEA-UA<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"1280\" src=\"https:\/\/www.cdeaua.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/e6241e0a-5b1d-4524-8c85-ce92461d9b8d-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9996\" style=\"width:231px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.cdeaua.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/e6241e0a-5b1d-4524-8c85-ce92461d9b8d-1.jpg 960w, https:\/\/www.cdeaua.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/e6241e0a-5b1d-4524-8c85-ce92461d9b8d-1-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.cdeaua.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/e6241e0a-5b1d-4524-8c85-ce92461d9b8d-1-768x1024.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><strong>Antecedentes<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>El reciente apag\u00f3n el\u00e9ctrico que afect\u00f3 a gran parte del pa\u00eds ha sido un recordatorio inc\u00f3modo de la importancia de fortalecer la seguridad y resiliencia de nuestro sistema el\u00e9ctrico. El <strong>98 % de la poblaci\u00f3n<\/strong>, cerca de 19 millones de personas, quedaron sin suministro el\u00e9ctrico, lo que evidenci\u00f3 tanto la importancia y algunos desaf\u00edos en la operaci\u00f3n del sistema el\u00e9ctrico nacional, que opera con niveles altos de energ\u00eda renovable, en especial energ\u00eda solar. Aunque las causas exactas y los responsables a\u00fan se investigan, ya tenemos el informe de fallas del Coordinador El\u00e9ctrico Nacional, que detalla lo sucedido. En este contexto, debemos reflexionar sobre las lecciones aprendidas y las acciones urgentes para fortalecer la resiliencia de nuestra infraestructura energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es fundamental comprender qu\u00e9 ocurri\u00f3. El corte no se debi\u00f3 a una falla en la generaci\u00f3n de energ\u00eda ni a problemas en la distribuci\u00f3n local, sino a una desconexi\u00f3n de una l\u00ednea de transmisi\u00f3n. El problema se origin\u00f3 en la interrupci\u00f3n de la l\u00ednea 2&#215;500 kV Nueva Maitencillo &#8211; Nueva Pan de Az\u00facar, que transporta aproximadamente 1800 MW (16 % de la demanda total del sistema aproximadamente) en el sentido norte-sur. Estas desconexiones impidieron transferir la energ\u00eda, desencadenando eventos en cascada que afectaron casi todo el territorio nacional. Mientras en el norte hubo exceso de generaci\u00f3n, en la zona centro-sur hubo un d\u00e9ficit severo que colaps\u00f3 el sistema nacional. Sin embargo, las causas del colapso en cada sistema aislados del norte y sur son diferentes. En estas situaciones, el sistema cuenta con mecanismos autom\u00e1ticos que intentan evitar el apag\u00f3n. Sin embargo, la magnitud de la falla fue tal que estos mecanismos no fueron suficientes para evitar la desconexi\u00f3n total. Hay una <strong>lecci\u00f3n clara: necesitamos un sistema el\u00e9ctrico robusto y resiliente<\/strong> si queremos avanzar en la transici\u00f3n energ\u00e9tica. Necesitamos como sociedad discutir el rol de la seguridad.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><strong>Desaf\u00edos y oportunidades<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>Es crucial adoptar un <strong>enfoque colaborativo<\/strong> entre el Estado, la industria y la academia para comprender lo sucedido. No se trata solo de identificar responsables legales, sino de analizar todos los factores t\u00e9cnicos y humanos que contribuyeron al apag\u00f3n. En la academia chilena, se desarrollan modelos y herramientas avanzadas para el an\u00e1lisis de seguridad del sistema el\u00e9ctrico. En nuestro centro de investigaci\u00f3n, estudiamos la estabilidad de redes con alta penetraci\u00f3n de energ\u00edas renovables y c\u00f3mo la integraci\u00f3n de energ\u00eda solar fotovoltaica impacta la seguridad del sistema el\u00e9ctrico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto permitir\u00e1 proponer mejoras para apoyar la transici\u00f3n energ\u00e9tica del pa\u00eds sin comprometer la seguridad del suministro. Chile avanza r\u00e1pidamente hacia un modelo basado en energ\u00edas renovables, lo cual es positivo, pero conlleva nuevos desaf\u00edos. La intermitencia de fuentes como la solar y la e\u00f3lica exige una red el\u00e9ctrica m\u00e1s flexible y capaz de gestionar fluctuaciones en el suministro. Esto implica no solo mejorar la infraestructura, sino tambi\u00e9n fomentar una cultura de innovaci\u00f3n y desarrollo tecnol\u00f3gico, con inversiones en investigaci\u00f3n que fortalezcan la resiliencia del sistema el\u00e9ctrico.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, el apag\u00f3n que experimentamos <strong>no debe ser visto como un incidente aislado, pero tampoco como un evento inevitable<\/strong>. Es una oportunidad para fortalecer nuestro sistema el\u00e9ctrico, mejorar su resiliencia, diversificar a\u00fan m\u00e1s nuestras fuentes de energ\u00eda y fomentar el desarrollo tecnol\u00f3gico. El camino es desafiante, pero fundamental para garantizar un suministro el\u00e9ctrico seguro y sostenible para el futuro del pa\u00eds. Solo con un compromiso real de todos los actores del sector podremos avanzar hacia una infraestructura energ\u00e9tica m\u00e1s robusta, preparada para los desaf\u00edos de la transici\u00f3n energ\u00e9tica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Dr. Jorge Vega, Acad\u00e9mico UA e Investigador en Ingenier\u00eda El\u00e9ctrica del CDEA-UA Antecedentes El reciente apag\u00f3n el\u00e9ctrico que afect\u00f3 a gran parte del pa\u00eds ha sido un recordatorio inc\u00f3modo de la importancia de fortalecer la seguridad y resiliencia de nuestro sistema el\u00e9ctrico. El 98 % de la poblaci\u00f3n, cerca de 19 millones de personas, quedaron sin suministro el\u00e9ctrico, lo que evidenci\u00f3 tanto la importancia y algunos desaf\u00edos en la operaci\u00f3n del sistema el\u00e9ctrico nacional, que opera con niveles altos de energ\u00eda renovable, en especial energ\u00eda solar. 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Mientras en el norte hubo exceso de generaci\u00f3n, en la zona centro-sur hubo un d\u00e9ficit severo que colaps\u00f3 el sistema nacional. Sin embargo, las causas del colapso en cada sistema aislados del norte y sur son diferentes. En estas situaciones, el sistema cuenta con mecanismos autom\u00e1ticos que intentan evitar el apag\u00f3n. Sin embargo, la magnitud de la falla fue tal que estos mecanismos no fueron suficientes para evitar la desconexi\u00f3n total. Hay una lecci\u00f3n clara: necesitamos un sistema el\u00e9ctrico robusto y resiliente si queremos avanzar en la transici\u00f3n energ\u00e9tica. Necesitamos como sociedad discutir el rol de la seguridad. Desaf\u00edos y oportunidades Es crucial adoptar un enfoque colaborativo entre el Estado, la industria y la academia para comprender lo sucedido. No se trata solo de identificar responsables legales, sino de analizar todos los factores t\u00e9cnicos y humanos que contribuyeron al apag\u00f3n. En la academia chilena, se desarrollan modelos y herramientas avanzadas para el an\u00e1lisis de seguridad del sistema el\u00e9ctrico. En nuestro centro de investigaci\u00f3n, estudiamos la estabilidad de redes con alta penetraci\u00f3n de energ\u00edas renovables y c\u00f3mo la integraci\u00f3n de energ\u00eda solar fotovoltaica impacta la seguridad del sistema el\u00e9ctrico. Esto permitir\u00e1 proponer mejoras para apoyar la transici\u00f3n energ\u00e9tica del pa\u00eds sin comprometer la seguridad del suministro. Chile avanza r\u00e1pidamente hacia un modelo basado en energ\u00edas renovables, lo cual es positivo, pero conlleva nuevos desaf\u00edos. La intermitencia de fuentes como la solar y la e\u00f3lica exige una red el\u00e9ctrica m\u00e1s flexible y capaz de gestionar fluctuaciones en el suministro. 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